Si la mayoría entra desde el teléfono, el curso debe diseñarse ahí y revisarse en la computadora, no al revés. Somos el Moodle Certified Partner del Perú y esta es la guía que aplicamos.
La realidad del acceso

En buena parte de los programas, el acceso desde celular supera al de computadora, y ocurre en momentos cortos: transporte, pausas, la noche. El diseño debe soportar sesiones de diez minutos, no de dos horas.
Estructura del curso
Pocas secciones, con títulos que digan qué hay dentro. Formato de curso por pestañas o secciones colapsables en vez de una página infinita. Lo que el estudiante necesita esta semana, arriba y visible sin desplazar.
Texto que se lee en pantalla chica
Párrafos de tres o cuatro líneas. Subtítulos frecuentes. Listas cortas. Nada de tablas anchas: en un teléfono se cortan o se vuelven ilegibles. Si hay una tabla necesaria, conviene convertirla en lista.
El problema del PDF
El PDF es cómodo para quien lo produce y hostil para quien lo lee en el celular. La lectura principal debe ser una página de Moodle o un libro, y el PDF quedar como descarga para imprimir.
Video y datos móviles
El video debe estar en un servicio que ajuste calidad automáticamente. Piezas de cinco a ocho minutos, con el punto principal en el primer minuto y una transcripción disponible para quien no puede reproducirlo.
Evaluar desde el celular
Las preguntas deben leerse sin ampliar y las opciones ser tocables con el pulgar. Las de arrastre y las que requieren respuestas largas conviene reservarlas para computadora, avisándolo en las instrucciones.
App y modo sin conexión
La app permite descargar contenido y consultarlo sin conexión, algo que cambia mucho la experiencia en zonas con cobertura irregular. Revisa el detalle en nuestra guía de modo offline en la app de Moodle.
Notificaciones que sirven
En móvil la notificación es el canal principal. Pocas, con texto que diga qué hacer y con enlace directo a la actividad. Una institución que notifica todo termina con las notificaciones desactivadas.
Probar en equipos reales
Un equipo de gama media, con datos móviles y batería a la mitad, recorriendo el curso como estudiante. El emulador del navegador no revela el tiempo de carga ni el consumo. Esta prueba encuentra en veinte minutos lo que un comité no ve en un mes.
Revisión antes de publicar
Que la primera pantalla diga qué hacer esta semana. Que ningún recurso pese más de lo necesario. Que no haya tablas anchas. Que los enlaces abran donde deben. Que exista alternativa textual del video. Que la próxima fecha esté visible.
Contexto peruano: el celular es el equipo principal
En buena parte del país el acceso a internet ocurre desde el teléfono y con plan de datos limitado. Eso cambia decisiones de diseño: materiales pesados que se abren solo para leer dos párrafos, videos sin versión descargable o documentos escaneados como imagen consumen datos y desaniman. Publicar el texto directamente en la página del curso, dejar los archivos grandes como material complementario y avisar el peso de cada descarga son ajustes simples con efecto inmediato.
Checklist de revisión en celular
Abrir el curso en un teléfono de gama media, no en el simulador del navegador. Verificar que la primera sección explique qué hacer esta semana sin desplazar demasiado. Comprobar que los botones se puedan tocar sin ampliar la pantalla. Revisar que las tablas no obliguen a desplazamiento lateral. Confirmar que las entregas se puedan subir desde el teléfono, incluidas fotos de trabajos hechos a mano. Y probar con la conexión limitada, no solo con wifi institucional.
Errores que solo aparecen en pantalla pequeña
Contenido importante colocado en un bloque lateral, que en celular queda al final. Instrucciones dentro de un documento adjunto en lugar de la página del curso. Cuestionarios con muchas preguntas por página y sin guardado intermedio. Enlaces que abren archivos que el teléfono no puede previsualizar. Cada uno se detecta en diez minutos de revisión y explica buena parte de las consultas al soporte durante las primeras semanas.
