Cada inicio de periodo se repite la misma pregunta: importar, copiar o restaurar. Son tres caminos distintos y elegir mal cuesta horas de limpieza.

Tres caminos distintos

Proceso de empaquetado, revisión, importación y validación de cursos
La validación previa evita trasladar configuraciones incompatibles o innecesarias.

Importar toma contenido de otro curso del mismo campus donde tengas permisos. Copiar un curso crea un duplicado completo. Restaurar parte de un archivo de copia y puede venir de otro campus. Para el arranque de periodo, importar suele ser lo más limpio.

Cuándo conviene importar

Cuando el curso destino ya existe con su código, matrícula y ajustes institucionales, y solo falta el contenido. Importar respeta lo que ya está configurado y evita crear un curso paralelo que nadie encuentra.

Cómo se importa

Desde el curso destino se busca el curso origen, se eligen los tipos de elementos, luego las actividades específicas, y se confirma. El paso donde más se equivoca la gente es el segundo: dejar todo marcado trae bloques y filtros que no hacían falta.

El problema de las fechas

El contenido llega con las fechas del periodo anterior. Moodle puede desplazarlas usando la diferencia entre fechas de inicio, pero feriados y semanas de evaluación no coinciden. Conviene revisar la lista de fechas antes de abrir el curso.

Banco de preguntas

Las preguntas usadas por los cuestionarios seleccionados llegan con ellos. Si el banco vive en una categoría superior compartida, la importación no la mueve y el cuestionario puede quedar apuntando a preguntas que no existen en ese contexto. Revisa nuestra guía de banco de preguntas.

Enlaces que se rompen

Un enlace escrito con la dirección completa del curso anterior sigue apuntando allá. Al terminar la importación conviene buscar en el contenido la dirección del campus y reemplazar por enlaces relativos o por archivos del propio curso.

Curso plantilla

La práctica que mejor resultado da: un curso maestro por programa, sin estudiantes, con estructura, instrucciones, rúbricas y avisos ya redactados. Cada periodo se importa desde ahí y se ajustan fechas. La calidad deja de depender de quién dictó el curso el año pasado.

Cuando son cien cursos

Hacerlo a mano deja de ser viable. Se define un procedimiento con el equipo técnico, se ejecuta por lotes fuera de horario y se valida una muestra. Nunca en la semana de matrícula.

Revisión posterior

Que la primera sección diga qué hacer. Que no haya avisos del periodo anterior. Que las fechas sean las del calendario vigente. Que los enlaces abran. Que los cuestionarios tengan sus preguntas. Que no haya actividades duplicadas.

Reglas internas

Conviene dejar por escrito quién puede importar, desde qué cursos y en qué ventana del calendario. Sin esa regla, aparecen cursos plantilla no oficiales y el contenido deja de ser comparable entre secciones.

Qué no viaja dentro del archivo

Una copia de curso conserva estructura, actividades y recursos, pero no traslada todo. Quedan fuera las cuentas de usuario, los roles asignados a personas, los datos de plugins que no estén instalados en el destino y los enlaces absolutos a otro dominio, que seguirán apuntando al campus de origen. Antes de dar por buena una importación conviene revisar enlaces internos, archivos incrustados y actividades que dependen de servicios externos.

Proceso limpio de importación

Primero se decide si se importa con datos de estudiantes o sin ellos: para reutilizar un curso en un nuevo periodo casi siempre se importa sin datos. Luego se ajusta el rango de fechas del curso, porque las actividades mantienen fechas relativas al inicio original. Después se revisan grupos, agrupamientos y restricciones de acceso que apuntaban a cohortes del periodo anterior. Por último, se abre el curso en la app móvil para confirmar que los recursos cargan.

Errores habituales al restaurar

Archivo que no sube: casi siempre es el límite de tamaño del servidor, no una copia corrompida. Restauración que falla a la mitad: suele faltar un plugin presente en el origen. Actividades duplicadas: se restauró sobre un curso que ya tenía contenido en lugar de crear uno nuevo. Fechas descolocadas: no se ajustó el desplazamiento temporal. Los cuatro casos se detectan en una prueba previa y ninguno debería descubrirse el primer día de clases.